#Saprissa 2-0 Herediano ¡Campeones Invierno 2016! Jueves 15 de diciembre, 2016, Estadio Ricardo Saprissa. Fotografía: Jose Campos | PMEimages.com #QueLindoserMorado #SaprissaCampeón #VamosPorLa33

Ganó Saprissa, ganó el mejor

16 de diciembre, 2016

Alberto Trejos

Ganó el equipo que superó al rival en todas las series directas. El que ganó ambas fases del campeonato. El que más goles metió y menos le metieron. El que ganó más partidos. El que está a la cabeza en la tabla de local, y también en la tabla de visita. El que fue arriba desde el principio hasta el fin. Sin duda, y con mucho, el que más huevos puso. El que más juveniles debutó con éxito. El que jugó más inteligente. Sacó 7 puntos y 11 goles de ventaja.

En el partido de ayer, ganó el que juega limpio. El que creó ocasiones. El que jugó con felicidad. El que dio espectáculo. El que no anduvo con cuentos. El que no fue violento.

Cuanto más oigo quejas de los arbitrajes, más me río. Por supuesto que el árbitro se equivoca cinco veces por partido a favor de Saprissa. También se equivoca cinco veces por partido a favor del rival. Esto es y siempre ha sido así. Y aunque se equivocan más aquí que en otros países, en un campeonato de 30 partidos que deja como margen siete puntos, este obviamente no es el factor determinante.

Es un tema de actitud. De cultura. Vivir buscando excusas cuando uno fracasa, vivir viendo por encima del hombro al otro, vivir rechazando las realidades, es una forma de estancarse. Y por cierto, una forma bastante desagradable. Sentirse una hojita que mueve el viento es la definición de la mediocridad. Parte de los retos de una sociedad es dedicarle amor y esfuerzo a crear líderes. El deporte ayuda a eso; por eso es importante para el país. De esto se trata. Un líder no se autodefine como esa hojita que mueve el viento.

Ayer, los perdedores no estuvieron ni cerca de romper 510 minutos de no meter un gol en la Cueva. Que no hablen. Desde el minuto 1 ya estaban en plan de violencia. El primer gol cae por una desconcentración que solo tiene la gente que ve verde por toda la bilis que le recorre el cuerpo.

Los Heredianos podrán llorar dos penales. A mí no me pareció, desde el estadio, que fuera para tanto. Haya o no haya habido contacto en el de primero, obviamente no era voluntario, Ruiz no tenía la bola, y no estaba ni cerca de posición de anotar. En el segundo, claramente la bola busca la mano y no la mano a la bola, e incluso de donde yo estaba no se ve cuán pegada al cuerpo estaba. Pero también hay jugadas controversiales en la otra dirección, empezando por el exceso desde la primera cona, y el hecho de que varios jugadores estaban en la cancha de gratis desde principios del primer tiempo. Si uno siempre ve solo las que van en contra de uno, y nunca ve las otras, uno siempre es la víctima. Además, estoy claro que no están llorando ni un solo tiro que pegara en el poste, o que salvo el portero en un vuelo extraordinario, o que desvió un rival en la línea, o que paso a 2 cm. Están llorando, como siempre, contra la circunstancia. Las víctimas.

Porque Saprissa metió bien dos goles, y estuvo bien cerca de meter otros cuatro. Y no importa que suceda en nuestra contra, o con el juego sucio de un rival, nosotros siempre vamos a lamentar el tiro que no entró, el pase que casi llega, la bola en el poste, el paradón del portero rival. Porque así nos hizo don Ricardo. Y por cierto, porque así era el Gladiador.

 

PATROCINADORES